Oolong de Maracuyá
83 estampados a elegir — cada uno en camiseta o sudadera, bajo pedido.
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Camuflaje y Harajuku
4 estilosCamuflajes ácidos formados por hojas de té, códigos de dibujos animados y máscaras de cara lunar. Gráficos nacidos de la intersección de la cultura callejera tokiota y los videojuegos: juguetones, atrevidos, con pepitas brillantes de 老茶头 en el centro. Para quienes visten el té como arte pop.
Gótico y punk
2 estilosLetra gótica, alambre de púas, espanto renacentista y crucifixiones de tallos de té. Pesada distorsión vintage, negro descolorido y una gota escarlata. Estampados para quienes se sienten cercanos a la noche, el ruido y la suciedad honesta del underground.
Minimal y vanguardia
11 estilosDeconstrucción, etiquetas vacías, cuatro puntadas blancas y etiquetas numeradas. Tipografía industrial, gris hormigón y alta visibilidad, nada superfluo. El té como objeto, presentado con fría precisión conceptual.
Artesanía japonesa
2 estilosTeñido natural, mariposas, daruma y koi, jacquards paisley y textura manual. El legado de los talleres japoneses, donde una prenda vive décadas. Índigo cálido, tonos tierra desvaídos y respeto por el material.
Militar y techwear
1 estilosBrújula en la manga, bolsillos gravitatorios, negro sigiloso y especificaciones en tipografía monoespaciada. Ingeniería utilitaria, teñido de prendas y modularidad. Para quienes leen el té como una ficha técnica.
Skate y DIY
4 estilosLetras torcidas a mano, ilustraciones ingenuas, estética zine y honesto lo-fi. Gráficos dibujados con rotulador sobre la rodilla, como una pegatina en la tabla. Humor sencillo y la energía de los patios.
House y hype
7 estilosEnormes logotipos, comillas citas, franjas diagonales e ironía de pasarela sobre lo corporativo. Estampados que gritan desde el pecho y saben su valor. El té como objeto de lujo deseado.
Ola postsoviética
2 estilosCirílico constructivista, insignias pioneras, satélites y propaganda desvaída. Nostalgia melancólica e ironía callejera de las calles postsoviéticas. El té como un cálido recuerdo con grano de película.
Moto y americana
1 estilosEscudos de bar, águilas, tipografía gótica, monogramas varsity y cromo de los 2000. Pesada americana motera y herencia deportiva. Estampados con olor a gasolina, cuero y carretera abierta.
Editorial y rave
1 estilosRejillas de revista, sans rojo sangre, ocultismo rave y rigor juvenil. Gráficos en la intersección del editorial berlinés y la pista de baile ácida. Provocación intelectual con el té en escena.
Archivo y reventa
4 estilosCuadrículas de lookbook, etiquetas de museo, superposiciones de etiquetas de precio y marcas de agua curatoriales. Estética de la caza de archivo y la cultura de la reventa, donde la prenda es un hallazgo. El té presentado como un raro grial de catálogo.
Escuela suiza
1 estilosCuadrícula matemática, composición en bandera y el silencio del campo blanco. Tipografía objetiva, donde el orden es visible a simple vista y la Helvetica suena como silencio. El té presentado con la fría claridad del cartel modernista.
Modernismo corporativo
9 estilosEl signo como idea, manual de marca en cuadrícula y un sistema unificado desde el logotipo hasta la hoja impresa. La edad de oro de la identidad: un símbolo conciso, un color preciso, disciplina de ingeniería. El té como objeto de cultura corporativa.
Lujo y maison
1 estilosMonograma, color corporativo de la caja y silueta reconocible por detrás. El legado de las casas de moda: corte, material y el lujo silencioso del detalle. El té como un raro objeto de deseo de escaparate.
Editorial y posmoderno
9 estilosCuadrícula rasgada, tipografía como imagen y provocación de revista. Kern reventado, capas inclinadas y juego de palabras contra la pureza suiza. Ruido intelectual con el té en escena.
Cartel e ilustración
4 estilosSilueta recortada, aerografía art déco y dibujo de una sola línea. Título cinético, humanismo psicodélico y gráficos que narran una historia con una imagen. El té como protagonista del cartel.
Minimalismo de producto
1 estilos«Menos, pero mejor»: función blanca como la nieve, un acento cálido y forma que desaparece en la utilidad. Humanismo industrial de un objeto que perdura décadas. El té como un honesto artículo cotidiano.
Techno y plataformas
1 estilosAluminio, estándar web limpio y botón de reproducción. Gigantes digitales: interfaz serena, fuente de sistema y glitch corporativo. El té al ritmo de la pantalla y el gran producto.
3D digital y motion
10 estilosCromo líquido, pintura generativa de datos y render brillante. Era post-Internet, donde la materia fluye y el píxel alucina. El té como escena en lo sublime digital infinito.
Cirílico y constructivismo
2 estilosComposición constructivista, cirílico vivo y propaganda desvaída. La escuela soviética y la tipografía postsoviética: diagonal, cartel de agitación y grano de película. El té como un cálido recuerdo.
Modernismo oriental
5 estilosGeisha sobre una cuadrícula Helvetica, estética del vacío y deconstrucción del hangul. Japón, Corea y China, donde la caligrafía se encuentra con la rejilla modernista. El té en casa, lento y preciso.
Pop y marca de masas
1 estilosRizo escarlata, arcos dorados y asfalto ajedrezado. Gráficos de masas del siglo XX: un color convertido en reflejo y un logotipo que los niños reconocen. El té como icono pop.